Blog

La escucha social o social listening

La dinámica de las redes sociales no se basa en la forma tradicional de informar, en la que recibimos los datos y nuestro rol es pasivo. Esta manera de transmitir información acerca de productos o servicios es propia de la televisión, la radio, y los medios escritos físicos, como periódicos y revistas.

Las redes sociales son plataformas desde las que se establecen conversaciones. Comunicamos algo, y debemos estar listos para recibir comentarios, muestra de aprobación o desaprobación (como los tan deseados “likes”), o incluso comentarios destructivos, generados por personas conocidas o desconocidas. Esto es así tanto para nuestros perfiles personales como para aquellos de nuestras empresas o productos.

Ahora bien, lo que deseamos especialmente para estos últimos es que haya cada vez más personas que se unen a nuestra comunidad, que al final se conviertan en nuestros clientes fieles, pero ¿cómo mantenerlos enganchados? ¿Cómo mejorar para satisfacer sus necesidades? Si las redes sociales son para mantener conversaciones, nuestro objetivo principal debe ser escuchar a nuestros seguidores y dar la respuesta que andan buscando.

El Social Listening

Social listeningEl Social Listening, o la escucha social, es una tendencia bastante actual propia de las dinámicas de las redes sociales, y no es más que el monitoreo que hacemos de nuestros perfiles, mediante el cual  recopilamos lo que se dice de nuestra marca o servicio, quiénes lo dicen, cómo lo dicen. Es la retroalimentación que nos proveen nuestros seguidores, que pueden señalar nuestros grandes aciertos, y tal vez lo más importante: nuestras deficiencias.

Es una herramienta invaluable para recoger los rastros y comportamientos de los consumidores, reconociendo el mercado de nuestro producto y lo que está ofreciendo la competencia, así como los espacios en los que tenemos oportunidad de innovar. Sabiendo esto, podemos adaptar nuestro producto para poner a disposición una oferta más adecuada, y obtener la ventaja.

Además de los beneficios que ya se han comentado, el social listening permite:

  • Medir la efectividad y la frecuencia de nuestra marca.
  • Entender mejor al consumidor.
  • Medir los resultados de una campaña (de manera estadística, sin opiniones subjetivas) y hacer ajustes a nuestra estrategia de comunicación.
  • Encontrar “influencers” para nuestra marca o servicio.
  • Anticipar posibles situaciones de crisis y manejarlas antes de que “revienten”.
  • Mejorar nuestro producto. En este sentido, los comentarios negativos pueden ser nuestros mejores aliados, a pesar de que nunca queremos recibirlos.

Existen diferentes herramientas de social listening, algunas gratuitas y otras de paga, que comentaremos más adelante, en un nuevo post en nuestro Blog.

Si bien es cierto, en las PYMES lo más común es estar abrumado por tener que encargarse de todo a la vez, no se puede desestimar la importancia de sacar el rato para conocer qué dicen los clientes de nuestro servicio y de la competencia. La escucha social es como un termómetro de nuestra reputación, y una herramienta fundamental para atender al cliente oportunamente.  Al final, se trata de ofrecer un producto excelente, que satisfaga a nuestros clientes y que atraiga muchísimos más.

Para empezar

images

Ningún comienzo es fácil, y eso todos los sabemos, ya sea que alguna vez quisimos ponernos a dieta, hacer ejercicios, ahorrar un poco de dinero… Lo más común es que un nuevo camino esté lleno de obstáculos, mucho de ellos de pronto auto-impuestos. ¿Cómo saber qué hacer, o incluso encontrar una motivación para lanzarse al vacío?

Mantenerse con la motivación al tope no siempre es posible, pero hay maneras de recargar las energías y volver a encontrar el propósito que nos movió en primer lugar.

Si por alguna razón nos encontramos queriendo iniciar algo nuevo, eso es un indicador maravilloso. ¡Eso quiere decir que no estamos satisfechos! Nos hacen creer que debemos conformarnos con lo que tenemos y estar agradecidos con eso. Nada más lejos de la realidad. Incluso podemos pensar en iniciar nuevos proyectos sin dejar de lado los que ya están en marcha.

Querer cambiar una situación, una relación personal, un trabajo, el estado de las finanzas, es muy sano, pero hay que reconocer en primer lugar qué cosas dependen de mí y que no. Primero arreglemos lo que dependa de nosotros, y después le buscamos solución a lo demás.

Todo se puede solucionar, pero eso no sucede por arte de magia. Aquí hay varias cosas que podemos hacer:

  1. Valorar la situación objetivamente, sin hacernos la víctima. Asumir responsabilidad por uno mismo y por el entorno es vital.
  2. Reconocer con humildad en lo que estamos fallando, y reforzar la disciplina para enderezar nuestra conducta.
  3. Intentar ser la persona que admiramos por su comportamiento. Hace unos días vi una imagen en redes sociales que decía: “Conviértete en el líder que tú seguirías.” ¡Convertite en la persona que vos admirarías!
  4. Si nadie puede ayudarte, entonces ayudá a alguien más. Esto nunca falla, y de hecho ha sido el mantra para muchas personas que se han convertido en personajes verdaderamente famosos.
  5. Encontrá tu área de interés, buscá un libro, y estudiá por tu cuenta. No hay ningún tema incomprensible si tenés un buen diccionario a la par. Incluso, con los recursos del mundo moderno, no hay excusa para no indagar más allá.

De hecho, ningún emprendimiento que verdaderamente valga la pena ha iniciado con producir riqueza como su objetivo principal. Las grandes empresas, que ahora admiramos, iniciaron porque alguien tenía el deseo de hacernos la vida más fácil a los demás, e incluso muchas iniciaron sin hacer una inversión para comenzar. ¿Qué es más importante para dar el primer paso: una idea y el conocimiento, o cierta cantidad de dinero? Tampoco se trata de empobrecernos para arreglarle la vida a otros. El principio vital para cualquier actividad económica que aspira a perdurar, es que debe ser viable. Y hay conocimientos específicos que aplicar para lograr este objetivo. No sucede únicamente con buenas intenciones.

¿Qué tal si nuestra idea de negocio parte del impulso sincero por ayudar a los demás, por mejorar el Mundo?

Te recomendamos estas lecturas para complementar lo que acabás de leer. No olvidés dejarnos tus comentarios. Si querés recibir nuestras entradas semanales, dejanos tus datos dando click aquí.